Desinfección del agua municipal en un pequeño pueblo de montaña.
Desafío: La planta potabilizadora de la ciudad se encuentra lejos del centro urbano, lo que dificulta el suministro y el transporte de cloro líquido y supone un alto riesgo para la seguridad. El uso de hipoclorito de sodio, debido a su inestabilidad, reduce significativamente la eficacia del cloro tras su transporte a larga distancia.
Solución: Se utilizaron nuestros gránulos de hipoclorito de calcio al 70%. La planta potabilizadora los compra mensualmente y los almacena de forma segura en un pequeño depósito. Una máquina de disolución automática y una bomba dosificadora dosifican con precisión la solución madre preparada en el tanque de agua limpia.


Resultados:
Seguridad y fiabilidad: Esto elimina el importante riesgo que supone el cloro líquido y soluciona el problema de la degradación de la solución de hipoclorito de sodio.
Económico y eficiente: Los costes de transporte y almacenamiento se reducen significativamente, y el cloro residual en el efluente cumple sistemáticamente con las normas establecidas.
Fácil manejo: La automatización reduce la intensidad del trabajo y los requisitos de cualificación.



